miércoles, 25 de septiembre de 2013

TEMA 4.-LA PENÍNSULA IBÉRICA EN LA EDAD MEDIA: LOS REINOS CRISTIANOS


"Hay mucho que saber, y es poco el vivir, y no se vive si no se sabe", Baltasar Gracián

4.1.- LA PENÍNSULA IBÉRICA EN LA EDAD MEDIA: LOS PRIMEROS NÚCLEOS DE RESISTENCIA CRISTIANA.
Reino astur-leonés: Tras la derrota en Guadalete (711), unos cuantos nobles dirigidos por D. Pelayo se refugiaron en las montañas asturianas. Derrotaron en la “batalla” de Covadonga (722) a las avanzadillas musulmanas.  Alfonso III (866-909), consolidó el reino políticamente, considerándose heredero de la monarquía visigoda, y territorialmente, conquistando Galicia y la Meseta norte hasta el río Duero. Trasladó la capital a León. Se transformó en el reino de León con Ordoño II S.X. Esta etapa se caracterizó por la inestabilidad política y declive del avance al sur por el poder califal. Los reyes asturianos no podrán evitar la independencia de Castilla con el conde Fernán González, este momento va a coincidir con las grandes razzias de Almanzor.
Reino de Pamplona - Navarra: Bajo tutela franca hasta la llegada al poder de la familia Arista. Con Sancho I (905) se expandió por la Rioja y las llanuras navarras. Su mayor expansión coincidió con el reinado de Sancho III el Mayor, quien aprovechando la debilidad califal incorporó a sus dominios Castilla. A su muerte (1035) sus dominios se repartieron entre sus hijos.
Pirineo Central. Aragón. Los condados aragoneses pirenaicos tras desvincularse de los francos, quedaron bajo tutela de la Corona de Navarra. Tras la muerte del rey de Navarra Sancho III el Mayor (1035), uno de sus hijos, Ramiro I, creó el reino de Aragón. Estará formado por la comarca de Jaca y los condados de Sobrarbe y Ribagorza.
Condados catalanes: Bajo control franco, estos territorios formados por los condados de Gerona y Barcelona, se convierten en la Marca Hispánica, un territorio con un fuerte carácter militar que Carlomagno utiliza como frontera frente a Al-Ándalus. Wifredo el Velloso (878-897) es reconocido como el primer conde independiente de Barcelona. Borrel II rompió su relación de vasallaje con Hugo Capeto constituyendo de hecho el inicio de su independencia. Con Ramón Berenguer IV (1137) se produjo la unificación de Cataluña y Aragón, al casarse con Petronila, heredera de Aragón.
  
4.2.- PRINCIPALES ETAPAS DE  EXPANSIÓN AL SUR (LA RECONQUISTA).
La expansión hacia el sur conocida tradicionalmente como Reconquista se refiere al periodo histórico comprendido entre el año 722 (batalla de Covadonga) hasta 1492, año de la conquista de Granada por los Reyes Católicos. El concepto de Reconquista está ampliamente discutido por la historiografía más actual, ya que la vinculación de los astures con los visigodos no está clara y el proceso de gotización emprendido por Alfonso III, es más una consolidación feudal a partir de un origen casi mítico y no responde a una realidad histórica que se pueda demostrar de forma documental y científica. Este concepto fue utilizado durante la época franquista para justificar determinados títulos como el de Caudillo por algunos miembros de este régimen dictatorial. En este largo periodo de tiempo (casi ocho siglos) podemos distinguir varias fases:

a)  Primera etapa. Formación de los primeros núcleos de resistencia (Asturias, Navarra, Aragón y Cataluña) y primeros avances (siglos VIII al X), que fueron limitados dado el periodo de esplendor de los musulmanes. La primera expansión importante fue la conquista de la Zonas desestructuradas políticamente en el valle del Duero por Alfonso I. El establecimiento de León como capital del reino astur-leonés consolidó los avances. Destaca además la creación del condado de Castilla para proteger el flanco oriental del reino astur-leonés.
b)  Segunda etapa (siglo XI hasta la primera mitad del XII). Sancho III logró la máxima extensión del reino de Navarra. El final del Califato cordobés y la debilidad de los primeros reinos de taifas, favoreció la conquista de Toledo en 1085 para Castilla y León. Fundamental para Aragón fue la conquista de Zaragoza por Alfonso I El Batallador en 1118. Ramón Berenguer IV conquistó Tortosa y Lérida para Cataluña, mientras que en 1147 Portugal ocupó Lisboa. La llevada de los almorávides primero y los almohades después paralizó el avance.
c) En la tercera etapa, (siglo XIII) y tras la victoria cristiana de Las Navas de Tolosa (1212), se iniciaron las grandes conquistas de Fernando III el Santo en Andalucía para Castilla (conquista de Córdoba, Jaén y Sevilla), y de Valencia y Baleares por Jaime I el Conquistador para la Corona de Aragón.
d)  Por último reducida Al-Ándalus al reino nazarí de Granada, que mantuvo su independencia dos siglos mediante el pago de parias, los Reyes Católicos completaron la Reconquista en enero de 1492.


4.3.- LAS FORMAS DE OCUPACIÓN DEL TERRITORIO, SU INFLUENCIA EN LA ESTRUCTURA DE LA PROPIEDAD, MODELOS DE REPOBLACIÓN Y DE ORGANIZACIÓN SOCIAL EN LA PENÍNSULA IBÉRICA.                                     
Tras la ocupación del espacio en la Península ibérica por parte de los cristianos se hacía necesario reorganizar y en algunos casos humanizar éstos siguiendo el modelo feudal que se había impuesto como forma de organización socio económica. Este proceso fue progresivo y se fue consolidando a medida que las estructuras feudales se fueron fortaleciendo. Este proceso culmina con la consolidación de las monarquías feudales y con su implantación jurídica que se verifica en la Partidas de Alfonso X El Sabio.
Presura: en zonas del valle del Duero y de la zona  pirenaica; los campesinos ocupaban libremente la tierra, y su posesión era posteriormente reconocida por su señor y posteriormente por el Rey. La feudalización es protagonizada por los grandes monasterios del norte peninsular. Pequeñas unidades de explotación encuadradas en un señorío monástico más amplio, esquema que también reproducen algunos señores feudales laicos.
Repoblación concejil: en zonas del valle del Ebro y del Tajo los reyes otorgan cartas pueblas (documentos que garantizaban la propiedad de los repobladores así como  privilegios y libertades), dado que se trataba de zonas peligrosas al ser territorios fronterizos. Se vertebran comunidades de aldea que andando el tiempo fueron progresivamente feudalizadas, siguiendo un esquema de jerarquización de la sociedad a través de los miembros más destacados de estas comunidades.
Se organizan grandes concejos que van a ir creando el germen de una nobleza de servicio que resultará clave en la consolidación de las monarquías feudales peninsulares. 
Repoblación de las Órdenes Militares, en zonas de escasa población conquistadas por estas organizaciones, esencialmente toda la Submeseta Sur, la consecuencia inmediata fue la creación de grandes latifundios, dedicados a la explotación agraria y ganadera, lo que consolidará los esquemas de feudalización en la Península Ibérica, a través de los fueros.
Sistema de repartimiento y grandes señoríos: El gran fortalecimiento de la OO.MM y otros poderes feudales en la Submeseta Sur como el Arzobispado de Toledo, llevó a que en el sur peninsular se organizaran grandes extensiones territoriales repartidas por el rey entre la Nobleza, la Iglesia y las Órdenes Militares y Concejos Reales. Este esquema es  propio de zonas del Valle del Guadalquivir y Levante.

En cuanto al concepto de propiedad se debe entender que este tiene sentido en tanto en cuanto se tiene jurisdicción sobre los hombres que trabajan la tierra. No es en consecuencia tan importante la posesión de tierras sino la capacidad jurídica que permite establecer una relación socio-jurídica de carácter vasallático sobre sus siervos.
 En zonas donde la población era mayoritariamente islámica (zona murciana), era frecuente que los reyes concedieran  permisos de residencia  (capitulaciones)  a los  pobladores musulmanes para no perder el desarrollo económico de estas zonas con gran potencial.

Los monarcas castellanos van a ir consolidando progresivamente su poder sobre la base de la recuperación del Derecho Romano y la aplicación de los mecanismos feudales detrayendo en su favor determinadas rentas que no eran enajenables y que conformaron su autoridad. Como ya hemos indicado el punto culminante de este proceso se inicia con Las Partidas de Alfonso X, el Sabio y se consolidarán con el Ordenamiento de Álcala de Alfonso XI.

La sociedad estaba organizada en tres órdenes: nobleza, clero  y campesinos.  Los dos primeros eran los estamentos privilegiados. No existe movilidad social y sólo desarrollo urbano provoca la aparición de un nuevo grupo social: la burguesía, que forma parte del tercer estamento. También había minorías étnicas y religiosas, (mudéjares y judíos). El esquema de relaciones sociales debe inscribirse dentro de los esquemas de feudalización progresiva de los Reinos Cristianos, donde la parcelación de la jurisdicción y la cesión de capacidad jurídica sobre los vasallos y siervos, permite la detracción del elemento esencial que sustenta el sistema: La renta. Está no se concreta sólo en aportaciones de cosechas o dinerarias, sino que incluyen trabajos para los señores, pago de multas, derechos de paso y caza y otros muchos.


4.4.-DIVERSIDAD  CULTURAL : CRISTIANOS, MUSULMANES Y JUDIOS
 Entre los siglos VIII y XI la cultura isidoriana hispano visigoda no se pierde, sino que se conserva en la Iglesia a través del mozarabismo.
A partir del siglo XI se difunde por los monasterios españoles la reforma cluniacense, que arrincona a la liturgia mozárabe, entrando la España cristiana en las corrientes culturales y religiosas de Europa occidental. No obstante, durante todo este tiempo, la cultura reside en la Iglesia, que la conserva a través de los monasterios y las escuelas catedralicias. Una cultura en latín para las minorías, y en romance para el pueblo.

La cultura peninsular en la Edad Media se caracterizó por un profundo mestizaje en donde se mezclaron las aportaciones judías, musulmanas y cristianas, tal como demuestran el arte mozárabe (siglo X) y el mudéjar (XII-XV) en donde se unen elementos cristianos (arcos románicos o góticos, plantas) y musulmanes (ladrillo, decoraciones, artesonados...), como en los Reales Alcázares de Sevilla o las torres de Teruel.
De la misma manera se observa la colaboración de las tres culturas en momentos concretos como la Córdoba del Califato (con médicos judíos como Saprut u obispos mozárabes como Recemundo, siglo X) o el Toledo de la Escuela de Traductores patrocinada por el rey Alfonso VI en donde se tradujo gran parte de la ciencia judía y musulmana a la lengua romance (siglo XII), y que alcanzó su máximo apogeo con Alfonso X el Sabio en el siglo XIII.
El Camino de Santiago fue una vía de intercambio cultural, artístico y económico con la Europa cristiana. También desde Al-Ándalus se exportó a Europa el pensamiento de filósofos como Averroes, tan influyente en la cristiandad medieval. En la difusión de la cultura en la Península, tuvieron un papel fundamental dos órdenes religiosas procedentes de Francia: la benedictina y la cisterciense. En el siglo XIII aparecieron las universidades destacando las de Salamanca y Valladolid.

4.5.- MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS
En la mitad norte de la Península, la cultura y el arte fueron la mejor expresión de la sociedad rural de carácter feudal, dominadas por guerreros y clérigos que poblaron los primeros condados y reinos cristianos. El arte y la cultura fueron casi exclusivamente religiosos y tuvieron su manifestación más brillante en la construcción de monasterios, catedrales e iglesias.

Prerrománico (siglos IX y X)
La principal manifestación artística de los primeros reinos cristianos de España es la
Arquitectura asturiana del siglo XI.
Es un arte de tradición visigoda con influencias francas, bizantinas y árabes. Su innovación más importante es el empleo de la bóveda de medio cañón, precedente del arte románico. La obra maestra de este estilo es, sin duda,
SANTA MARÍA DEL NARANCO, cerca de Oviedo. Destacó igualmente su orfebrería: La cruz de los Ángeles. También existió un arte de los mozárabes emigrados a reinos cristianos con mucha influencia del arte hispano-musulmán.
El arte románico (siglos XI y XII)
Fue un arte europeo, que llegó a la Península a través del camino de Santiago y de los pequeños condados pirenaicos de Navarra, Aragón y Cataluña. Es el primer estilo europeo uniforme. Los monjes cluniacenses desde Francia lo introdujeron en España a partir del siglo XI. Los primeros ejemplos se encuentran
En Cataluña (muy influenciada por el románico italiano de Lombardía). Los reinos cristianos construyeron muchos edificios románicos gracias a los tributos cobrados a los musulmanes.
El románico de influencia francesa se introdujo en España con las peregrinaciones a Santiago de Compostela. En el Camino de Santiago se construyeron numerosas iglesias románicas (San Isidoro de León, San Martín de Frómista en Palencia). Pero la obra más importante en este estilo es la CATEDRAL DE SANTIAGO, en la que destacan las bellísimas esculturas del Pórtico de la Gloria
Desde mediados del siglo XII los monjes del Cister introdujeron en la Península un arte de transición, que dará con el tiempo origen al arte gótico. En este estilo cisterciense se construyeron edificios más sencillos, pero también más esbeltos y luminosos. Los primeros ejemplos son los monasterios de  Poblet (Tarragona), Moreruela (Zamora) y  Las Huelgas (Burgos).Pero también se construyeron muchas catedrales e iglesias románicas en época tardía, muy evolucionadas y con influencias orientales, como la Catedral Vieja de Salamanca, la de Zamora y las iglesias de San Juan del Duero (Soria) y de San Vicente de Ávila.
La escultura y pintura están al servicio de la arquitectura y tenían un fin didáctico a ojos de los fieles. Pierde el sentido naturalista ya que la Iglesia evangeliza a una sociedad iletrada haciendo prevalecer en las imágenes el contenido espiritual de las mismas.
El arte de la Baja Edad Media: Arte Gótico (siglos XIII-XIV-XV). Entre los siglos XIII y XV, el nacimiento de la mentalidad burguesa, urbana y mercantil comportó el inicio de un proceso de secularización por el cual las manifestaciones culturales y artísticas, dejaron de ser patrimonio exclusivo de clérigos. En el terreno artístico, el estilo gótico, simbolizó los nuevos tiempos. Los edificios son, pues, más altos, amplios y luminosos. El arco ojival o apuntado y la bóveda de crucería son sus características más destacadas desde el punto de vista arquitectónico. La gran manifestación del gótico religioso fue la construcción de grandes y esbeltas catedrales en el centro de las principales ciudades, especialmente en la Corona de Castilla. Ejemplos religiosos de este arte en España son, durante el siglo XIII, las catedrales de Burgos, Toledo León y Sevilla (aunque más tardía: siglo XV).
 
Tuvo un gran desarrollo el gótico civil, impulsado por el patriciado urbano, por las corporaciones mercantiles y por los poderes municipal y real. Este arte se expresó en la construcción de  refinados edificios públicos – con más profusión en la Corona de Aragón, donde había más desarrollo de la burguesía (ayuntamientos, lonjas de comercio, hospitales...) y de palacios reales y señoriales junto a castillos. Hay que citar también un estilo típicamente hispano, el mudéjar que incorporó a los reinos cristianos las tradiciones musulmanas. Utilizó materiales pobres con una ornamentación muy rica. El ejemplo más bello es el  Alcázar de Sevilla. El naturalismo y realismo gótico (escultura, pintura, vidriera) triunfó sobre la abstracción y el simbolismo románicos. Los diferentes estilos de Europa se extendieron en la Península: el gótico francés, el italiano y, sobre todo, el flamenco. El naturalismo, el amor al detalle y la riqueza de colores de la pintura flamenca se imitó en España por pintores como Fernando Gallego, Luis Dalmau, Hugue
 JV

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